
Los cultivos medicinales monacales: una tradición viva en As Ermitas
Hay un detalle que casi nadie menciona cuando habla del Santuario de As Ermitas. Todo el mundo sube a ver el cañón del Bibei, las ermitas excavadas en la roca, la escalinata barroca… y pasa de largo junto a lo que, para mí, es lo más interesante del lugar: su huerta de cultivos medicinales monacales. Un pequeño jardín botánico donde la fe, la ciencia y el saber popular llevan siglos entrelazados en las laderas soleadas de Viana do Bolo.
Quienes habitaron este rincón de la Serra ourensana entendieron algo que hoy nos cuesta: que cuidar del cuerpo era también una forma de cuidar del alma. No es casualidad. El clima de estas laderas, abrigadas y resguardadas, les venía de perlas para sus remedios.
La cosa viene de lejos. En los monasterios europeos medievales, el hortus medicinalis era pieza imprescindible de cualquier comunidad religiosa. Y As Ermitas, con su trazado barroco del siglo XVIII y esa escalinata famosa tallada en la propia roca, siguió el legado: hierbas aromáticas, plantas officinales y árboles frutales conviven aquí con la arquitectura rupestre.
Historia de la huerta medicinal en el santuario de la Serra
El santuario, donde se venera a la Virgen de As Ermitas, fue durante siglos punto de paso y refugio de peregrinos que subían desde los valles del Bibei y de Trives. Piensa en lo que eso implicaba. Gente cansada, fría, a veces herida. Había que tener a mano infusiones para el frío de la montaña, ungüentos para las piernas destrozadas de los caminantes, cataplasmas para las heridas y algo para las digestiones, aquejadas por la dieta frugal de la Cuaresma.
¿Y por qué ahí y no en otro sitio? Por el microclima. El cañón del Bibei tiene inviernos fríos pero veranos cálidos y secos, protegido del viento atlántico. Eso permitía cultivar especies que en gran parte de Galicia serían inviables. Es el mismo fenómeno que hizo famosa al Ribeiro vecino por sus vides: un clima de interior, con influencia mediterránea, que favorece los aceites esenciales de las plantas aromáticas.
Hosting WordPress gestionado
Servidores optimizados para WordPress. LiteSpeed, SSL gratis y backups diarios.
Hosting WordPress →Las plantas que puedes descubrir en la huerta
Recorrer la huerta es una lección de botánica aplicada, dada sin prisa. Estas son algunas de las especies protagonistas:
- Salvia (Salvia officinalis): reina del hortus sanitatis medieval. Gargarismos, digestiones pesadas, antiséptico natural. Prospera muy bien en las laderas soleadas del Bibei.
- Romero (Rosmarinus officinalis): símbolo de la memoria y la fidelidad; los monjes lo empleaban en aguardientes aromáticos y fricciones. En la Serra crece silvestre entre los muros de piedra.
- Tomillo y orégano: antitusivos y desinfectantes, y también base de la cocina traditional da contorna.
- Manzanilla (Matricaria chamomilla): la infusión más gallega de todas. Para estómagos, ojos cansados y nervios.
- Melisa y menta: cultivadas junto a las fuentes, para refrescar el agua de los peregrinos y aliviar los colicos.
- Malva y llantén: dos humildes “herbas do cura” que nunca faltaban en los huertos eclesiásticos gallegos.
- Tila (Tilia platyphyllos): algún ejemplar anciano sigue dando sombra y flores calmantes en el recinto.
El saber popular: as herbeiras da Serra
Junto al conocimiento formal de los monjes existía otro cauce, más discreto pero igual de valioso: el de las herbeiras, mujeres de las aldeas de Viana do Bolo y A Pobra de Trives que sabían las virtudes de cada planta. Ese doble cauce, culto y popular, es el que ha llegado hasta nosotros. En la cultura gallega la santería y la medicina doméstica andaban íntimamente unidas al calendario religioso: muchas plantas se recolectaban el día de San Xoán, cuando se les atribuían sus máximas virtudes.
Cómo visitar la huerta y el santuario de As Ermitas
La visita es gratuita y puede hacerse todo el año. Aunque, si me preguntas, la primavera y el principio del verano son las mejores estaciones: las aromáticas en floración y los aceites esenciales en su punto máximo.
Cómo llegar
Desde Ourense capital, la ruta habitual sigue la OU-622 hasta A Pobra de Trives y de ahí la OU-633 en dirección a Viana do Bolo, desviándose por la carretera local que sube al santuario (unos 50-55 minutos en total desde la ciudad). Desde Viana do Bolo el acceso es directo: poco más de 10 minutos por pista asfaltada.
Consejos prácticos para la visita
- Calzado cómodo. La escalinata barroca y los senderos del cañón tienen tramos empinados y pavimento irregular. No es un paseo llano.
- Respeta las plantas. La huerta forma parte del patrimonio del santuario; no recolectes especimenes.
- Agua y protección solar. En verano el cañón del Bibei registra algunas de las temperaturas más altas de Galicia.
- Combina la visita. El mirador sobre el cañón y las ermitas rupestres merecen al menos dos horas de recorrido tranquilo.
Rutas de naturaleza cercanas para completar el día
¿Te queda tarde? El santuario es un excelente punto de partida para explorar el cañón del río Bibei, uno de los paisajes más sobrecogedores del sur ourensano:
- Sendero del cañón del Bibei: itinerarios de media dificultad que descienden desde las inmediaciones del santuario hasta las orillas del río, con vistas vertiginosas sobre las aguas esmeralda.
- Bosque de Chelo y Boborás: robledales y castañares centenarios a pocos kilómetros. En otoño, ideales.
- Ponte Nova da Pobra de Trives: espectacular puente colgante sobre el Bibei, de los más altos de su época.
- Vilariño de Conso y embalse: ruta panorámica entre montañas y agua, perfecta para avistar rapaces.
Gastronomía para reponer fuerzas
Tras la caminata, nada mejor que la cocina de la contorna: la empanada de lacón, el caldo galego, las castañas asadas en invierno y los vinos de la DO Ribeira Sacra y de la zona de Valdeorras, que comparten con la huerta medicinal ese mismo suelo duro y generoso. En A Pobra de Trives y Viana do Bolo encontrarás tascas y restaurantes donde el producto local es ley.
Un legado que hay que cuidar
Los cultivos medicinales monacales de As Ermitas son mucho más que una curiosidad botánica. Son memoria viva de una forma de habitar la montaña donde el conocimiento de las plantas, la fe y la hospitalidad formaban un todo inseparable. Conservar esta huerta, explicarla a quienes nos visitan y respetar su delicado equilibrio es tarea de todos los que amamos el patrimonio gallego.
Si buscas una escapada que combine historia, espiritualidad, naturaleza y saber tradicional, el Santuario de As Ermitas y su huerta medicinal te esperan en lo alto del cañón del Bibei. Ven a descubrirlo. Camina despacio entre sus aromas y déjate contagiar por la serenidad de la Serra: pocos lugares de Galicia ofrecen una experiencia tan completa en tanReducido espacio.
Te puede interesar:
Noticias de Galicia — Galicia Universal — periódico digital
Soltia Hosting — Hosting, email y dominios