Historia

ORIGEN DEL NOMBRE: “SANTUARIO DA NOSA SEÑORA DAS ERMITAS”

El topónimo de As Ermitas parece referirse a un foco de vida eremítica de la Tebaida Galaica en época visigótica o medieval, de un grupo de siete eremitas que habitaban el entorno de la aldea actual en siete cuevas-ermitas cada una con una advocación (San Salvador, San Roque, San Vicente, San Mauro, Santa Sabina, San Juan de Sebane y Santa Egipciaza).

DESCUBRIMIENTO DE LA IMAGEN:

A fines de la época medieval, según la leyenda ,unos pastores apacentaban un rebaño de vacas en el lugar, alertados por los extraños comportamientos y extraordinarios bramidos al pasar su ganado por un determinado sitio, deciden averiguar el motivo de tan extraña actitud y abriéndose camino descubren un peñasco que era la entrada de una obscura cueva y en ella hallan una preciosa imagen de la Virgen María con el niño Dios en los brazos. Al llamarse este lugar de las Ermitas, deciden de ponerle a la Virgen el mismo nombre, adoptando como otras el nombre del lugar en el que se aparece. Al poco deciden erigirle a la Virgen una Ermita cerca de la cueva en que fue hallada esta Santa Imagen.

INICIO DE LA CONSTRUCCIÓN DEL SANTUARIO Y CURACIÓN DEL OBISPO DE ASTORGA D. ALONSO MESSÍA DE TOVAR. 

Fué a ella a donde acude agradecido el Prelado de Astorga D. Alonso Mesía o Messía de Tovar al sanarse milagrosamente de una grave enfermedad; visitando su diócesis este obispo de Astorga, cae enfermo de una fiebre maligna en el pueblo de San Miguel de Vidueira, estando desahuciado de remedio humano y médico, decide buscar el amparo de la Santa Imagen de las Ermitas, pidiéndole que le recupere la salud si era útil para el servicio de su Hijo y de la Iglesia. Estando en su aposento ve a la Santa Imagen de las Ermitas puesta sobre su cama y con su sola presencia cura su enfermedad y este obispo recupera la salud. Decide entonces ponerse en camino y visitar a esta Santa Imagen y descubre es la misma que se le aparece. Al comprobar cuan pequeña y pobre era su casa decide en el mismo año de su sanación de 1624 edificarle un Santuario digno de su condición.

PRINCIPALES FASES CONSTRUCTIVAS

1ª Etapa: (1624_1655) Alonso Messía de Tovar.

Concibe la construcción de un templo de una sola nave, residencia del administrador y capellanes al mismo tiempo alojamiento temporal de los obispos de Astorga, albergue para peregrinos y devotos; así como la ampliación o mejora del mesón.

Después de la visita de Messía de Tovar al santuario fueron los prelados Asturicenses quienes tomaron la presidencia del patronato del santuario y además estaban encargados de velar por el templo y su culto. Durante los primeros años seguirán siendo los obispos maragatos quienes marquen la pauta a seguir, pero a partir del último tercio del siglo diecisiete será cuando los administradores tomarán las riendas poniéndose al frente de la dirección; nombrados por el prelado, siempre estarán bajo la tutela y control del señor obispo el cual deberá autorizar todo lo que allí se realice.

2ª Etapa: Nicolás de Madrid.

A él se le debe el primer ensanche. Fue monje jerónimo y prior del Escorial, donde dirige las obras del Panteón de los Reyes, como premio por la obra le nombran obispo de Astorga y en este tiempo se fue convirtiendo en muy devoto de la Virgen de las Ermitas. Perito en la construcción a él se le debe la capilla Mayor y el aspecto actual del retablo con un hornacina central donde coloca la imagen de la Virgen con el Niño, la nave de crucero y un pasillo abovedado alrededor de la capilla Mayor con el fin de que los peregrinos pudiesen dar la vuelta completa al templo y a la vez, dar curso libre a las aguas que en época de lluvias escurren de la montaña y tejados de la iglesia, evitando el estancamiento de las mismas y la humedad en la cabecera del templo, concibe el esquema de la fachada entre dos torres, ejecutada unos años más tarde.

3ª Etapa: Admon. D. Domingo José Rodríguez Blanco.

Lleva a cabo una intensa actividad constructiva. Amplia el templo de una a tres naves, reforma de la fachada y edificación de la torre de la izquierda imitando la de la derecha ya erigida para darle armonía, además del remate de ambas torres con el corredor de balaustres que los une, ensancha el camarín de la Virgen; creación del coro alto y órgano, manda la construcción de una sacristía más amplia, además de la ampliación del atrio que incluye lonja porticada a modo de belvedere, además de la construcción del Vía Crucis.

Existió una escuela de primeras letras en Las Ermitas anterior a la preceptoría, ya en el siglo diecinueve se tiene constancia de la existencia de una preceptoría en la que se enseñaba latín y filosofía y tenían la cátedra de latín y humanidades, con el administador D. Antonio Tato Fidalgo hizo de la preceptoría un colegio de segunda enseñanza que duró aproximadamente diez años, en el año 44-45 es cuando el obispo de Astorga Mérida Pérez erige la preceptoría en Seminario menor siendo filial al de Astorga.