El Santuario de As Ermitas es un conjunto de iglesia y edificios anexos que, según el decreto que lo protege, se asienta en un reborde abrupto de la montaña, sobre una plataforma excavada en la roca viva desde la que se domina la ribera encajonada del Bibei.
Su historia reúne una tradición de peregrinación antigua, una leyenda sobre la imagen de la Virgen, un episodio ligado a un obispo de Astorga y varias fases de obra que llegan hasta restauraciones recientes.
La ermita bajomedieval y la leyenda de la imagen
El decreto de declaración recoge que As Ermidas fue lugar de peregrinación desde antiguo por su milagrosa imagen. La primera iglesia fue una sencilla ermita levantada a fines de la Edad Media.
La leyenda que recoge el Concello de O Bolo cuenta que unos pastores, intrigados por el comportamiento de las vacas a su cargo, encontraron en una cueva la imagen de la Virgen con el Niño. De ahí habría surgido su veneración y la construcción de la ermita.
El obispo de Astorga y la nueva iglesia de 1624
En 1624 comenzó una nueva iglesia de una sola nave, con una casa para el administrador, y se amplió el mesón de peregrinos. El Concello vincula esta nueva iglesia con la curación milagrosa de un obispo de Astorga, don Alonso Messía de Tobar, que se atribuyó a la Virgen en San Miguel de Viduela, del municipio de Manzaneda.
Según el decreto, la ampliación del mesón creó el núcleo desde el que el santuario se desarrolló en fases sucesivas hasta el complejo actual. El santuario pertenece a la diócesis de Astorga.
Fases de construcción
El Concello enumera como añadidos con el tiempo la casa de la administración, la ampliación del atrio, un pórtico, un Vía Crucis y una hospedería para alojar a los peregrinos. En el siglo XX se levantaron además edificios para seminaristas.
Una nave de la iglesia se amplió después con otras dos de tamaño irregular. Según el Concello, el interior tiene tres naves de distintas anchuras, un crucero y un camarín accesible a los fieles.
La imagen de la Virgen y el interior
El Concello describe la imagen de la Virgen en una hornacina, sobre una peana de plata, rodeada por un aro argénteo con llamas y estrellas y enmarcada por cuatro figuras angélicas. El decreto protege el altar de la Dormición de la Virgen, situado en el camarín del lateral derecho de la capilla mayor.
El decreto cita otros bienes muebles: en el presbiterio, el retablo mayor, el lienzo del Triunfo de la Fe y el de los Misterios del Rosario. En la sacristía protege el altar del Crucificado, cinco tablas sobre la vida de Santo Domingo y varios lienzos de santos.
El cruceiro y el Vía Crucis
En el atrio del santuario hay un cruceiro que el Concello atribuye a la generosidad de Manuel Miranda.
Según Wikipedia, el exterior de los templetes del Vía Crucis es muy sencillo y el interior se decora con esculturas de la Pasión. En medio del recorrido está la fuente de A Dormiñona, con la imagen de una joven dormida apoyada en un cántaro.
Declaración como BIC y restauraciones recientes
El Decreto 75/2006, de 20 de abril, declaró el santuario y su entorno bien de interés cultural, con la categoría de monumento. Se publicó en el DOG del 8 de mayo de 2006 y afecta a los concellos de O Bolo y Manzaneda. El Anexo I incluye la iglesia, la plaza, el crucero, los soportales, la casa de la administración, la hospedería, el vía crucis con sus capillas y figuras, el cementerio, la capilla neogótica de la Resurrección y la fuente de A Dormiñona.
En noviembre de 2023 la Xunta anunció que licitaría nuevas obras por casi 560.000 euros: cubierta, juntas, la bóveda plana de la Torre do Evanxeo y los soportales originales de la Casa da Administración. En 2024 y 2025 se restauraron el retablo barroco del camarín y catorce pinturas, entre ellas retratos de San Vicente Ferrer y del obispo Antonio Senso Lázaro.
Antes de ir, confirma con el Concello de O Bolo los horarios y las fechas de las celebraciones.
