Vía Crucis

El Vía Crucis

Uno de los tres monumentos de este estilo conservados en Europa


Un conjunto escultórico único en Europa

El Vía Crucis de As Ermitas es, junto con el Bom Jesus do Monte de Braga (Portugal) y el de San Carlos Borromeo (Italia), uno de los tres monumentos de este estilo conservados en Europa. Este hecho le confiere un valor patrimonial absolutamente excepcional, reconocido por Turismo de Galicia como «Conjunto Singular» con protección independiente.

Origen e inspiración

Construido a partir de 1731, el Vía Crucis se inspiró directamente en el del Santuario de Bom Jesus do Monte de Braga, cuya renovación fue promovida en 1723 por el arzobispo Rodrigo de Moura Teles. La conexión con Portugal no es casual: durante el barroco, la frontera cultural entre Galicia y el norte de Portugal era extraordinariamente permeable, y las influencias artísticas fluían en ambas direcciones.

Las capillas y las esculturas

El recorrido consta de 14 capillas que albergaban originalmente 62 figuras talladas en madera policromada del siglo XVIII. Cada capilla contiene un conjunto escultórico que representa una escena de la Pasión de Cristo, con el mismo realismo y calidad artística que los mejores pasos procesionales de Semana Santa.

Las cuatro primeras capillas están situadas en el atrio del santuario, integradas en el espacio arquitectónico del templo. A partir de la quinta, las estaciones se distribuyen por el llamado «Camino del Desierto», un sendero ascendente que sube por la ladera de la montaña entre vegetación y vistas al cañón. Las tallas reviven en quince etapas las escenas de las últimas horas de la vida de Cristo, desde la condena a muerte hasta el descendimiento.

Las fuentes del camino

A lo largo del recorrido del Vía Crucis se encuentran fuentes de agua que los peregrinos utilizan tanto para beber como con fines devocionales. Esta combinación de capillas y fuentes sigue la tradición de los grandes santuarios de peregrinación barrocos, donde el agua se incorporaba como elemento simbólico de purificación en el recorrido penitencial.

La quinta capilla vacía: memoria de una tragedia

La quinta capilla del Vía Crucis permanece vacía desde 1909. El 22 de diciembre de ese año, un catastrófico desprendimiento de ladera provocado por lluvias torrenciales destruyó la capilla junto con todas sus esculturas, que nunca fueron recuperadas. El alud también arrasó 27 casas y un cruceiro, causando la muerte de 36 personas. La capilla fue reconstruida pero se mantiene sin imágenes, como silencioso memorial de la tragedia más grave de la historia del santuario.

Recorrer el Vía Crucis hoy

El recorrido completo del Vía Crucis es una experiencia que combina arte, espiritualidad y naturaleza. El ascenso por el Camino del Desierto ofrece vistas cada vez más amplias del cañón del Bibei mientras se contemplan las escenas talladas en madera. Las capillas exteriores presentan un exterior sencillo que contrasta con la riqueza interior de las tallas policromadas.

Se recomienda dedicar al menos una hora para recorrer todas las estaciones con calma. El camino tiene cierta pendiente pero es asequible para la mayoría de visitantes. Las visitas guiadas (viernes a domingo, 10:00-12:00) incluyen explicación detallada de cada capilla y su iconografía.

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