Peregrinación privada en As Ermitas: guía para organizarla

Peregrinación privada en As Ermitas: guía para organizarla

Qué es una peregrinación privada en As Ermitas y por qué elegirla

Hablar de una peregrinación privada en As Ermitas es hablar de algo íntimo. Un grupo pequeño —una familia, una cofradía, la comunidad de la parroquia o simplemente unos cuantos amigos— que decide peregrinar al margen de las grandes romerías oficiales. Sin multitudes. Sin prisas.

El Santuario de As Ermitas está enclavado en el cañón que el río Bibei ha tallado en el sur de la provincia de Ourense, y el marco no tiene desperdicio: balcones que se asoman al vacío, escalinatas barrocas y un silencio que solo transmiten los lugares donde la gente lleva siglos orando.

El origen del conjunto fue humilde: pequeñas ermitas excavadas en la roca que, entre los siglos XVII y XVIII, acabaron convertidas en un conjunto barroco de mucho valor. Las balconadas de madera suspendidas sobre el precipicio, las capillas escalonadas, el agua esmeralda del Bibei allá abajo… Devoción, patrimonio y naturaleza, todo en una sola jornada. No está mal para un mismo sitio, ¿verdad?

Cuándo organizar tu peregrinación: fechas y momentos recomendados

Las fiestas principales caen en torno al 8 de septiembre, con la romería de la Virgen de las Ermitas. Precisamente por eso, si lo tuyo es una peregrinación privada, conviene evitar esas fechas, y también las romerías de primavera, cuando la afluencia dispara cualquier sensación de recogimiento. Mejores opciones:

  • Primavera (abril-junio): temperaturas suaves, castaños en flor y el Bibei con caudal vistoso.
  • Otoño (octubre-noviembre): los castañares del valle se tiñen de dorado y el ambiente se vuelve más sobrio, más de peregrinar de verdad.
  • Invierno: se puede, aunque las escalinatas exteriores pueden estar resbaladizas por la humedad o la niebla del cañón.
Consejo: contacta con la parroquia o el responsable del santuario con al menos un mes de antelación para confirmar disponibilidad, especialmente si quieres celebrar misa o reservar espacios para tu grupo.

Cómo llegar al Santuario de As Ermitas

El santuario pertenece al municipio de Castrelo do Val, en la comarca ourensana de Viana, sobre el cañón del Bibei. ¿Cómo se llega?

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En coche

Desde Ourense, se toma la N-525 en dirección a A Gudiña y luego el desvío hacia Castrelo do Val, siguiendo la señalización local hasta el santuario. Unos 45-50 minutos desde la ciudad, más o menos. Hay aparcamiento próximo, aunque reducido, así que si tu grupo viene en varios vehículos, mejor llegar pronto.

A pie: rutas de acceso

Para los más caminantes existe otra posibilidad, y quizá la más bonita: llegar a pie por antiguos caminos de romería desde aldeas cercanas como Campobecerros o Portela. Así la caminata se integra en la peregrinación misma. Son pistas y senderos entre robledales y viñedos, con desniveles moderados. Nada heroico, pero sí exigente.

Planificar la experiencia espiritual: misas y momentos de oración

Al fin y al cabo, esto es lo que da sentido al viaje. Todo lo demás —el barroco, las vistas— viene después. Para una visita privada, una estructura de día que funciona bien sería esta:

  1. Llegada y acogida: una breve explicación histórica del santuario para situar al grupo.
  2. Celebración eucarística o servicio de palabra: coordinada previamente con el sacerdote o encargado del culto. Fuera de las fiestas grandes, suele ser fácil encontrar disponibilidad por la mañana.
  3. Visita guiada al conjunto: las ermitas escalonadas, las escalinatas barrocas y, con muchísima precaución, los famosos balcones volados sobre el cañón.
  4. Te deum o momento de silencio: el mirador natural sobre el Bibei invita solo a la contemplación.
  5. Comida compartida: el santuario dispone de zona de merendero exterior, ideal para un grupo si el clima acompaña.

El patrimonio barroco: qué no perderte durante la visita

El motivo del viaje es la peregrinación, sí. Pero sería una lástima irse sin mirar el valor artístico del conjunto:

  • Los balcones volados: pasarelas de madera ancladas a la roca que se asoman al cañón, de los siglos XVII-XVIII. Vertiginosas. Inolvidables.
  • La escalinata procesional: el camino de subida entre capillas imita la vía sagrada de los grandes santuarios barrocos.
  • La iglesia principal: con su retablo y la imagen de la Virgen de las Ermitas, centro de devoción de toda la comarca.
Importante: los balcones y escalinatas exteriores no son aptos para personas con vértigo o movilidad reducida. Avisa siempre a los miembros del grupo antes de la visita y extremen la precaución con los niños.

Combinar la peregrinación con la naturaleza del Bibei

El entorno vale tanto como el edificio. Si el grupo tiene tiempo de sobra, el día puede completarse con alguna de estas salidas:

  • Ruta de los miradores del cañón: varios puntos panorámicos cercanos permiten contemplar la garganta del Bibei desde alturas distintas.
  • Paseo por Castrelo do Val y las aldeas de la comarca de Viana: arquitectura tradicional, hornos de pan, paisaje de montaña ourensana.
  • Visita a Viana do Bolo: a poca distancia, con su castillo, el Museo Etnográfico y el botillo como plato estrella para recuperar fuerzas.

En otoño, la comarca celebra las festas do botillo. Como remate gastronómico de una jornada de peregrinación, honestamente, hay pocos finales mejores.

Consejos prácticos para el día de la peregrinación

  • Calzado: zapato cómodo con buen agarre; las escaleras de piedra pueden estar húmedas.
  • Hidratación y comida: en el santuario no hay establecimientos. Lleva agua y víveres de sobra.
  • Clima de montaña: en la comarca de Viana el tiempo cambia rápido; un chaleco o cortavientos en la mochila, siempre.
  • Combustible: reposta antes de salir; las gasolineras por ahí escasean.
  • Respeto al lugar: es un espacio de culto activo. Silencio en las capillas y cero residuos.

Errores frecuentes al organizar una peregrinación privada

Quienes visitan As Ermitas cada año saben bien dónde se falla. Estos son los tropiezos más comunes, por si quieres ahorrártelos:

  • No confirmar la disponibilidad del santuario antes del viaje, sobre todo si se quiere celebrar misa.
  • Subestimar los tiempos de carretera de montaña, más lentos de lo que promete el GPS.
  • Visitar por la tarde, cuando la luz puede complicar la vista del interior.
  • No avisar al grupo del carácter vertical del acceso y de los balcones.

Preguntas frecuentes

¿Hay que pagar entrada para visitar el santuario? No. La visita al conjunto es libre y gratuita, aunque las donaciones para el mantenimiento son bienvenidas.

¿Se puede celebrar misa con grupo privado? Sí, coordinándolo con la parroquia con antelación suficiente.

¿Es apto para niños? Sí, siempre bajo supervisión por las escalinatas y los balcones.

Conclusión: una peregrinación a medida entre el cielo y el Bibei

Organizar una peregrinación privada en As Ermitas no es lo mismo que hacer turismo. Es otra cosa. Une la fe, el patrimonio barroco y uno de los paisajes más sobrecogedores de Galicia en una sola jornada, suspendida entre las rocas del cañón y el cielo ourensano. Con una buena preparación previa —fechas tranquilas, contacto con la parroquia, logística resuelta— el día sale solo. Prepara la mochila, avisa a los tuyos y deja que este rincón del sur de Ourense haga el resto.

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