
Romanística del Bibei es el nombre con el que se conoce el conjunto de restos romanos que jalonan el valle del río Bibei, en el sur de la provincia de Ourense. Uno de esos enclaves arqueológicos que Galicia guarda casi en secreto. Cañones verticales, laderas de viñedos en terrazas, aldeas de piedra… y entre todo eso, huellas de dos milenios de historia: tramos de calzada empedrada, mansiones de paso, villas agrícolas y una de las mayores concentraciones de miliarios de todo el noroeste peninsular. Aquí te contamos qué ver, dónde hacerlo y cómo combinar la ruta arqueológica con una visita al Santuario de As Ermitas, esa joya barroca colgada sobre el propio cañón del Bibei.
Qué es la Romanística del Bibei y por qué es única en Galicia
Cuando los ejércitos de Roma se adentraron en Gallaecia a partir del siglo I d.C., el valle del Bibei se convirtió en un eje estratégico de primer orden. Por aquí discurrió la vía que unía Asturica Augusta (Astorga) con Bracara Augusta (Braga), y a su alrededor florecieron asentamientos, explotaciones auríferas y puntos de abastecimiento para los viajeros. ¿Y qué la hace única? La densidad. Pocos lugares de Galicia concentran en tan pocos kilómetros una calzada conservada, restos de mansiones viarias y una veintena de miliarios, muchos de ellos aún in situ.
El epicentro histórico es la Mansio de Aquis Querquennis, en Bande, aunque los restos propiamente bibeienses —como la Vila de O Frade o los miliarios de Trives y O Barco— completan un itinerario que puede recorrerse cómodamente en una o dos jornadas en coche, alternando con rutas de senderismo por el cañón. Para quienes buscan turismo cultural de interior, lejos de las aglomeraciones de la costa, poco más se puede pedir.
- Consejo práctico: combina la ruta romana del Bibei con la Ribeira Sacra ourensana; ambos itinerarios comparten paisaje y patrimonio.
- Mejor época: primavera y otoño, cuando el contraste entre la piedra romana y los colores del cañón es más espectacular.
La Vía Nova (XVIII): la calzada romana que atraviesa el valle
La Vía Nova, también llamada vía XVIII del Itinerario de Antonino, se construyó hacia los años 79-80 d.C. bajo los emperadores Vespasiano y Tito, según atestiguan los miliarios fundacionales hallados en el trazado. Iba de Braga a Astorga, unas 200 millas, salvando las montañas del sur de Ourense y siguiendo en buena parte el cauce de los ríos Tâmega y Bibei.
Su paso por la comarca de Trives y Viana do Bolo dejó tramos de empedrado que aún caminan entre tapias de souto y bosque de ribera. Uno de los accesos más agradables es desde el Santuario de As Ermitas, donde arranca una ruta señalizada que desciende hacia el cañón siguiendo el antiguo trazado. Caminar sobre las mismas losas que pisaron legiones, mercaderes y peregrinos hace dos mil años es, sencillamente, algo que no se olvida.
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Hosting WordPress →Miliarios del Bibei: qué son y dónde verlos
Los miliarios son columnas cilíndricas de granito que los romanos plantaban junto a las calzadas para señalar las distancias en millas y, muchas veces, para exaltar al emperador que financiaba la obra. En el valle del Bibei se conserva una de las mayores colecciones de Galicia, con piezas que van del siglo I al IV d.C. Llaman la atención, en particular, los miliarios cristianos tardíos de época de Teodosio o Magno Máximo: testimonios únicos de la romanización tardía en la zona.
Algunos puntos destacables para verlos:
- Trives: varios miliarios procedentes del trazado de la Vía Nova, algunos integrados en el propio paisaje rural.
- O Barco de Valdeorras y A Rúa: piezas expuestas en espacios públicos y museos locales, con inscripciones legibles de emperadores como Trajano o Caracalla.
- Tramo de la calzada junto al Bibei: aquí los miliarios aparecen alineados junto al empedrado original, en su contexto paisajístico.
Muchos de estos hitos conservan la inscripción original grabada en el granito, y algunos pueden leerse a la altura de los ojos, lo que los convierte en paradas perfectas para una visita didáctica en familia. Lleva calzado cómodo, consulta las fichas de la ruta en los puntos de información turística de la comarca y respeta los restos: están protegidos como Bien de Interés Cultural.
Villas y yacimientos romanos de la comarca de Ourense
Los miliarios no lo son todo. La huella romana en el Bibei va mucho más allá de las piedras que jalonaron la calcaria: está la minería del oro del cercano valle del Navea, los castros romanizados, las explotaciones agrícolas. Un mosaico de yacimientos que, francamente, pide visita pausada. No un soupçon de diez minutos con la ventanilla bajada.
- Villa romana de Cariño, Ourense (As Burgas): en pleno casco histórico de la capital, las fuentes termales de As Burgas conservan restos del balneario romano y ajuares de las necrópolis cercanas, hoy expuestos en el Museo Arqueológico Provincial.
- Campo Lameiro y el valle del Arnoia: villae con Thorn/Hall y cerámica de tradición indígena romanizada. Aquí se ve bien la transición entre el mundo castreño y la explotación romana del territorio.
- Zona minera de Montes do Invernadoiro y Bande: los trabajos auríferos romanos dejaron canales y escombreras que siguen siendo reconocibles. Con saber esto se entiende por qué la vía XVIII (per loca maritima) llegó a tener tanta importancia como arteria logística.
- Campamentos y mansiones del itinerario: puntos señalizados como la mansio de Salientibus y los restos de puente asociados a la Aquis Celenis documentan el transitabile de la vía hacia Bracara Augusta (Braga).
Un aviso práctico. Muchos de estos puntos tienen paneles interpretativos y están geolocalizados en la aplicación de turismo de la Deputación de Ourense, pero la cobertura por ahí es irregular, cuando no inexistente. Descarga los mapas antes de salir. Créame.
Ruta romana y visita al Santuario de As Ermitas: cómo combinarlas
¿Merece la pena juntar en un mismo viaje la Romanística del Bibei y el Santuario de As Ermitas? Yo diría que es de las escapadas más completas del sur de Ourense. Historia, arquitectura barroca y naturaleza, todo en un día o en un fin de semana, sin correr.
Itinerario sugerido de un día
- Mañana: salida desde Ourense capital por la OU-536 hacia Viana do Bolo, deteniéndose en los miliarios señalizados de la vía romana XVIII.
- Mediodía: almuerzo en un restaurante de la zona. Empanada gallega, lacón con grelos, tarta de Bolo. No hace falta más.
- Tarde: ascenso al Santuario de As Ermitas por su espectacular acceso encajado en la roca, con estancias barrocas, el balcón sobre el cañón del Bibei y la conocida escalera esculpida en la peña.
- Atardecer: contemplación del cañón desde los miradores del santuario. Hora ideal para la fotografía, dicho sea de paso.
Consejos prácticos
- Acceso al santuario: carretera estrecha y con curvas; conducir con prudencia y aparcar en las zonas habilitadas.
- Horarios: el santuario suele permanecer abierto durante todo el día, aunque conviene confirmar los horarios de misa y visita guiada llamando al teléfono del santuario o preguntando en la oficina de turismo de Viana do Bolo.
- Mejor época: primavera y otoño, con temperaturas agradables y paisajes espectaculares. En verano, evite las horas centrales del día.
- Qué llevar: calzado cómodo, agua y protección solar. La visita combina caminata y espacios al aire libre.
Conclusión: el Bibei, un museo romano al aire libre
Pocos territorios en Galicia concentran tanto patrimonio romano en un paisaje tan sobrecogedor como el cañón del Bibei. La Romanística del Bibei no es un conjunto cerrado en vitrinas. Es un itinerario vivo: miliarios que aún se alzan junto al camino antiguo, paisajes mineros que el tiempo ha respetado y un santuario barroco que corona el conjunto, recordándonos que la espiritualidad humana ha habitado estas peñas desde hace más de dos milenios.
Visitar As Ermitas después de recorrer la vía romana permite comprender, de un solo vistazo, la continuidad de la historia. El mismo río que vieron pasar las legiones y los mercaderes de oro es el que hoy contempla el peregrino desde el balcón del santuario. Por eso esta comarca merece recorrerse sin prisa, con curiosidad y con respeto: cada kilómetro es una página de piedra del gran museo al aire libre que es el Bibei.
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