
El Santuario de As Ermitas, hincado en el impresionante cañón del río Bibei, es una de esas joyas del barroco rural gallego que parecía dormida para siempre. Pero no. Acaba de vivir un renacer. Gracias a la restauración arte As Ermitas, visitantes y devotos pueden contemplar los templos con una claridad y colorido que hacía décadas que no se veían. Tres ermitas excavadas en la roca y un convento anexo. Todo este conjunto monumental ha sido objeto de una minuciosa intervención que respeta la pátina del tiempo —ese uso noble de los siglos— pero elimina el deterioro causado por la humedad.
El valor del conjunto arquitectónico de As Ermitas
Antes de hablar de las obras, hay que entender lo que tenemos aquí. El santuario se ubica en Chandrexa de Queixa, en un entorno que no solo es bello, sino que carga con una espiritualidad densa. La construcción se desarrolló principalmente entre los siglos XVII y XVIII, creando un paisaje sacro único donde la arquitectura se funde, casi sin costura, con la geología abrupta de la Ribeira Sacra.
No ha sido una simple limpieza. Ha sido un proceso de restauración integral en el que han metido mano historiadores, arquitectos y restauradores. El objetivo principal era detener la agonía de las pinturas murales y de las tallas policromadas, que sufrían mucho con las filtraciones y la condensación de un edificio construido, en parte, contra la propia montaña.
El retablo mayor de la Capela da Santísima Trindade
>Una de las piezas clave de esta restauración ha sido el retablo mayor de la Capela da Santísima Trindade. Una estructura de madera policromada que es un ejemplo magistral del barroco popular gallego. Durante siglos, el humo de las velas y el polvo ambiental habían ido oscureciendo sus dorados, apagando los vivos colores de sus lienzos.
El trabajo ha sido intenso. El proceso de restauración ha consistido en:
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Ver planes de hosting →- Limpieza de superficies: Se han eliminado capas de suciedad y oxidación usando métodos mecánicos y químicos suaves.
- Fijación de la policromía: Se han aplicado adhesivos específicos para asegurar que la pintura original no se despegue de la madera.
- Reintegración cromática: Solo se han retocado las lagunas donde el color se había perdido por completo, usando una técnica de «estucado» que permite diferenciar a simple vista lo original de lo restaurado.
Ahora los fieles pueden admirar de nuevo los rostros de la Trinidad y esas vestiduras doradas que destacan con una luminosidad inusitada contra la penumbra de la capilla.
Recuperación de las pinturas murales
Quizás lo mejor, al menos para quien ama el arte, ha sido recuperar las pinturas murales. Adornan bóvedas y paredes. Imitan mármoles y arquitecturas fingidas, un recurso muy barroco para dar sensación de riqueza cuando no había dinero para traer el material real. Estaban casi irreconocibles.
Los equipos han trabajado pieza a pieza, quitando sales y eflorescencias causadas por la humedad. Ha reaparecido un ciclo decorativo que incluye:
- Grutescos y motivos vegetales: Enmarcando los altares se ven ya claras las hojas de acanto y frondas que dan un aire de dinamismo a la piedra.
- Simbología religiosa: Ángeles y símbolos eucarísticos que acompañan a los retablos han recuperado su forma y color, devolviendo el contexto visual a la liturgia que se celebra allí.
La escultura de San Benito y otras tallas
El santuario guarda una profunda vinculación con la orden benedictina, algo que se nota en su iconografía. La imagen de San Benito, en uno de los nichos laterales, estaba en un estado grave: pérdidas de volumen en la madera y una capa de pintura muy degradada.
Intervenir aquí fue especialmente delicado. Se hizo una limpieza en profundidad y se consolidó la estructura de la madera. Además, se ha recuperado el tono original del hábito del santo, que ahora contrasta vivamente con el fondo dorado del nicho. Otras tallas menores, como la Virgen del Rosario y varios santos locales, han recibido tratamientos similares para que todo el conjunto escultórico vuelva a tener una visión armónica.
Consejo para el visitante: Al entrar en las capillas, fíjate bien en los detalles de las columnas salomónicas de los retablos. La restauración ha permitido apreciar el «verde añil» que se utilizaba en la época para sombrear los dorados y crear profundidad, un detalle que pasaba totalmente desapercibido antes de la limpieza.
Tecnología y tradición en el proceso
La restauración arte As Ermitas ha sabido mezclar técnicas tradicionales con la tecnología más moderna. Se han utilizado análisis estratigráficos para conocer las capas de pintura anteriores y asegurarse de no eliminar ningún rastro histórico valioso. También se ha mejorado la iluminación interior, instalando luz LED de baja temperatura que no daña los pigmentos. Resalta las texturas recuperadas de retablos y murales, creando un ambiente que, ahora sí, vuelve a ser místico y solemne.
Visitar As Ermitas tras la restauración
Si quieres ver estas obras de primera mano, el Santuario de As Ermitas ofrece una experiencia única. No es solo un viaje al pasado religioso de Galicia; es una oportunidad para disfrutar de un entorno natural que te deja sin aliento.
¿Cómo llegar?
Llegar requiere un pequeño esfuerzo, pero se ve recompensado con las vistas. Tienes que coger una carretera local que parte desde Chandrexa de Queixa. Es recomendable ir en vehículo propio, ya que el transporte público por aquí es cosa de otra época.
- Desde Ourense: Toma la OU-536 hacia Puebla de Trives y luego desvía hacia Chandrexa de Queixa.
- Desde Vigo: Sube por la autopista A-52 hasta Verín y luego coge la N-525 hacia Ourense, desviándote en el cruce a Chandrexa.
El último tramo es una carretera estrecha que baja hacia el cañón. Ve con cuidado, especialmente si llueve o hay niebla, condiciones que, por otro lado, envuelven al santuario de un misticismo aún mayor.
Horarios y recomendaciones prácticas
El recinto está abierto todo el año, aunque es en primavera y verano cuando la luz baña las capillas de manera más espectacular.
- Horario de visitas: De martes a domingo de 10:00 a 19:00 horas (mejor verificar posibles cambios en festivos).
- Misa: Se celebra los domingos y festivos a las 12:00 horas, una ocasión ideal para ver el santuario en su función litúrgica original.
- Rutas cercanas: Aprovecha para hacer la ruta de senda alrededor del cañón del Bibei o acercarte a la aldea de Acevo, con su arquitectura tradicional.
¿Es necesario pagar entrada para ver las obras restauradas?
No, la visita a las capillas y al convento es gratuita. Se agradecen las donaciones para el mantenimiento del santuario.
¿Se puede fotografíar el interior?
Sí, se permite el uso de cámaras sin flash para no dañar los pigmentos recién recuperados.
Conclusión
Lo que se ha hecho en el Santuario de As Ermitas es un hito para el patrimonio gallego. La restauración arte As Ermitas no solo ha limpiado piedra y madera; ha devuelto la mirada a unos artistas que, hace siglos, transformaron un cañón salvaje en un espacio de luz y color. Visitar este lugar hoy ayuda a entender mejor la historia de la Ribeira Sacra. No pierdas la oportunidad de caminar por sus pasillos y dejarte sorprender por el resplandor recuperado de su barroco.
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